miércoles 22 de agosto de 2007

Cosmic Dinner

He almorzado en mi Cosmic Dinner particular. No es Brooklyn, es... mi Brooklyn particular. Me lleno el estómago. Me bebo el café mirando hacia delante. Intento mantener los ojos fijos en un punto, un punto cerca del presente. En la mesa de al lado la típica persona que no puede dejar de quejarse por todo.

Mucho más tarde, pasado el día, cuando me encierro en mi hueco, después de la ciudad, me quedo pensando un buen rato encima de la cama. Creo que esta semana segrego más adrenalina de la habitual. Por otra parte, siento una pena tremenda cuando pienso en el pobre tiburón muerto. Retorciéndose mientras lo sacaban del agua entre tanta gente y ahora muerto. Así que este verano queda bautizado...

Es el verano que asesinaron al escualo.

martes 21 de agosto de 2007

nada serio

Joder. Son las ocho de la tarde y estoy en la redacción. A esta hora los tecleos van disminuyendo, pero aún quedamos algunos delante de pantallas, de hojas y de palabras. Ya me ha dado tiempo a atacar varias veces la máquina de café, la máquina de comida, el baño, he leído el correo unas cincuenta veces, me he leído los periódicos, he leído también un artículo del Herald y he maldecido unas cuantas veces. Nada serio.

Hora prevista de salida...quién sabe, aunque espero estar a tiempo en casa para preparme una enorme cena y ver sin interrupciones la última serie a la que me he enganchado.

Ahora, un titular y una entradilla, un poco de ingenio...

lunes 20 de agosto de 2007

confianza


Confianza, esa palabra intangible que me hace pisar tierra firme y creer....de vez en cuando. Prefiero no infravalorar las palabras que me permiten creer.Tampoco me gusta menospreciar la confianza de los demás: depositarla es decir, ahí va, una parte de mi o yo entera.

¿Acaso no es suficiente?

miércoles 15 de agosto de 2007

ciudad a medias

Sí, de la nada sólo se puede disfrutar a veces. Una ciudad a medias, todo está más tranquilo.

Cada día me pregunto qué, quién,cómo, dónde, por qué...así que algunas noches dejo de hacerme preguntas. Algunas noches intento ser cuerpo, un prisma con vértices que apretar y rincones donde buscar.

A cambio sólo espero lo mismo que ofrezco.